Con alegría toda la Iglesia acoge la nueva beatificación de que fuera guia de la barca de Pedro, Juan Pablo II. Para muchos, que no faltaran quien lo critiquen, dirán barbaridades sobre su persona que no será otra cosa que su falta de comunión con la Iglesia Católica. Especialmente aquellos que todo lo que venga de Roma es intolerante, homofobo, facista, de derechas y otras lindeces. Pero para la mayoría, gracias a Dios, no deja de ser una buena noticia. Juan Pablo II esta camino de ser santo. Siempre recordaré cuando lo conoci perosonalmente su mirada penetrante que dejo huella en mi corazón y que verdaderamente me impactó. Nunca he visto una mirada como la suya.


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